📝 Artículo Local 07/01/2026 Redacción Analco Medios 👁️ 74 vistas

A un novel director

Trata de una realidad latente en las escuelas públicas y... privadas

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A un novel director

A un novel director

 Porque un huesito te dieron,

no te sientas muy arriba,

no te llenes de desprecio

para los de tu familia;

recuerda que andamos lejos

de las regiones queridas

donde los iris sintieron,

de la luz, la caricia prima;


recuerda que andamos lejos

y que los profesores

que están en el mismo pueblo

son tus parientes mejores

o, al menos, debieran serlo

sin cultivo de rencores,

en tanto sean compañeros

de tu centro de labores.

 

No olvides aquellos tiempos

en que expresabas disgusto

por aquél dictadorzuelo,

del que casi hoy eres fruto

si no le pones el freno

a tu proceder absurdo;

cierto, te dieron hueso,

dirigiendo un instituto

de los saberes primero

de los diamantes en bruto:

te encuentras de director

de tu escuelita primaria,

está en tus manos el don

de empezar a enderezarla,

no cometas el error

de seguirle como estaba,

de bailar siguiendo el son

que tocan las clases altas;

no tomes el papelón

que quisieran presentaras

actuando como patrón,

como burgués sin entrañas:

sin pizca de compasión

castigando las espaldas, y,

sin pedir opinión

a los otros camaradas,

poniendo como timón

tus decisiones tomadas.

 

Si saliste, de tu rancho,

de sombrero y con huaraches

algún progreso buscando

para remontar el bache

que, eternamente, asfixiado

tiene a la gente del campo,

-y a la de cualquier lugar

de montaña o de ciudad-

 

Si al inicio de tu senda

buscabas la panacea

a las malditas miserias

de tus épocas primeras,

no se te olvide, recuerda:

la educación es la punta

de la enredada madeja;

es farolillo que alumbra,

es la alborada que aleja

de la mente las negruras;

pero también es la teja

que protege de la lluvia

a la impiedad de las metas

de la explotación obtusa.

 

Acuérdate, Director

que en nuestro injusto sistema

se predica la opresión

a través de las escuelas;

olvídate, Director,

de tu reciente soberbia

de sentirte ultra plus non,

de tu “imponente” presencia;


¡Adelante, Director!

A la igualdad haz tu ciencia;

haz tu método, el mejor,

el de la mutua experiencia,

el de la cooperación

el de la benevolencia.


Autor: Maestro Juan Tinoco López

Egresado de la Normal Rural de Atequiza