Camaradas clandestinos ausentes, “SUJETOS SUSPENDIDOS”.
En el libro que presentamos, “Rebelde idealista”, el compilador Enrique Ceballos, muestra textos que vinculan la memoria, las incógnitas de vida y de muerte, el descubrimiento, los testimonios diversos y los aparentes misterios, difundidos acerca de la compañera “Cony”.
PRESENTACIÓN DEL LIBRO "REBELDE IDEALISTA"
Hay que destacar dos narrativas estrechamente enlazadas. No por las vidas que contiene, de ser pareja sentimental y matrimonio registrado, sino por ser compañeros de lucha: “Silvia” y “Pacholo”.
Una de esas narrativas, lleva el nombre de María Constancia Caraballo Bolin. Nació en la CdMéxico, en 1949. Su educación básica transcurrió en Colima. Se tituló en la licenciatura de Filosofía y Letras en la Universidad de Guadalajara. Escribió poesía en dos revistas literarias de Guadalajara: “EtCaetera” de 1969, con el poema “Prejuicio” donde hace una crítica mordaz al machismo y al falso feminismo. Y “Esfera” de 1970, revista de la UdeG, con el poema “Génesis”, donde adelantó el anuncio de su futuro incierto. Escribió: “En el principio existía nada que lo era todo. Más tarde aparecí. Sola. En el silencio de la oscuridad… escondiéndome de un sol despiadado que no se filtraba en nada… Cuando volvió la oscuridad la amé como el añorado seno materno… aparecieron multitudes de pequeños lagartos… me seguían pero no me igualaron jamás. Aún sigo aquí con los brazos vacíos. “Ella llevó a cabo estudios de filosofía, literatura e Historia en Francia. Fue docente de literatura en una preparatoria de Colima. Portaba en su herencia familiar la historia de su abuela Constancia de la Mora, líder de la República Española. Fue Militante de la Liga Comunista Espartaco y después de la Liga Comunista 23 de Septiembre con el alias de “Silvia”.
La otra narrativa es sobre Alberto Ramírez Flores. Llevó a cabo estudios en la facultad de Ciencias Químicas de la UdeG. Destacó por sus altos intereses culturales y por su reconocido nivel de preparación teórica. Fue militante activo de la LCE de Guadalajara. Desde 1967 escribió varios textos, bajo el seudónimo de “Emilio Rubio”, en la revista “Trinchera Universitaria”, a partir de 1970 escribió en el órgano de información del Comité Coordinador del Frente Estudiantil Revolucionario, “Vikingo”, hasta ser sustituido por “Militante Proletario” en 1973. Promovió a la partidaria en la Unión de Lucha Comunista. Representó al FER en la fundación de la LC23S ocurrida a partir del 21 de marzo de 1973. Fue muy conocido como “Pacholo” o “el comanche”.
Un aspecto relevante que enlaza en la actualidad a las dos narrativas mencionadas radica en los enigmas que han dejado sus ausencias. Existen diferentes versiones, testimonios problemáticos, subjetivos, difíciles de entender por carecer, en lo fundamental, de datos comprobables y objetivos. Algunas versiones los mantienen juntos, en otras los muestran separados o sin la presencia de alguno de ambos, los han reclamado desaparecidos en fechas idénticas o en fechas diferentes. Les han atribuido fotos que son ajenas a ellos. Lo cierto es que no hay registro de su probable detención, ni del lugar, del día, de la hora, de los agentes perpetradores, de la corporación policiaca o militar responsable, no hay fichas que hayan registrado interrogatorios, no hay verdaderas fotos suyas de frente o de perfil, con números o con golpes en el rostro.
En esos tiempos, de dominio absoluto de las fuerzas burguesas más retrógradas, que controlaban gobiernos y la vida cultural en general, ejercían una represión indiscriminada contra la vida y contra las relaciones humanas. Por esa razón “Silvia” y “Pacholo” debieron organizarse en grupos clandestinos, observando medidas extremas de conspiración contra la tiranía predominante del PRI.
El potencial conservador, retrógrado, podía eslabonar políticas de desprecio hacia la existencia humana, como ocurre con las torturas, o con las políticas de muerte que organizan la desaparición forzada, la ejecución y la mutilación de cuerpos. Estas políticas eran y han sido, al mismo tiempo, continuación de las crueldades burguesas en el plano de las relaciones humanas: del hambre, de la miseria, de las jornadas de trabajo extenuantes, y de la explotación desenfrenada.
“Silvia” y “Pacholo” compartían ideales por los cuales vale la pena dar la vida y luchar: Construir un mundo justo e igualitario, para todos y para todas las personas, sin excepción, que tengan acceso a condiciones de vida dignas: salud, habitación vestimenta, educación, tiempo libre, alimentación, etc. Solo bajo esas condiciones básicas se puede garantizar el pleno desarrollo de la libertad humana, que implica su potencialidad, sus talentos y sus cualidades. Sabían muy bien que despertar la conciencia y fortalecerla era una de las finalidades de la propaganda.
A partir de 1966 la LCE incrementó su labor en la formación y consolidación de brigadas en Guadalajara. La más reconocida en el ámbito estudiantil fue la Brigada Estudiantil Jalisciense de Educación Popular BEJEP, la cual llevo a cabo acciones de protesta, junto a miembros de la JCM e izquierdistas, de agosto a octubre de 1968. A partir de 1970 se denominó Brigada Servir al Pueblo. Casi todos sus militantes pasaron a formar parte de la LC23S dentro del Comité Obrero:
Guillermo Wolf o David Murillo; Víctor Pérez, el bigotes; El Bigotes bis; Roberto pequeño; Raúl Sánchez; Pablo Flores; Casi todos son compañeros “ausentes”. Trabados con las ausencias de “Silvia” y de “Pacholo”.
También hay que mencionar a compañeros ya fallecidos que compartieron sus vidas y sus luchas con ellos: Guillermo Wonche Corona, “Topo rojo”, “el master”, Juan Manuel Rodríguez Moreno “el Clark”, Ramón Gil Olivo “Regis”, Héctor Miguel Topete Díaz “Merrias”, Pedro Orozco Guzmán “Camilo”, Alfredo Campaña López, Carlos Campaña López, Francisco Javier Martínez Mejía, entre muchos más.
En el Comité Obrero de 1973 también participaban Guillermo González Caloca, Francisco Mercado Espinoza, Jesús Ramírez Meza, y otros más. Después de octubre de 1973 los comités de la LC23S en Guadalajara, el C. Estudiantil, el C. de Barrios y el C. Campesino, se subordinaron al Comité Obrero, el cual empezó a denominarse Brigada 29 de Agosto a partir de enero de 1974.
Saber que hubo estas vidas es una invitación a imaginarlas. Hay múltiples narrativas, versiones sin comprobar, testimonios imprecisos, dudosos, clarísimas historias construidas. Pero también son historias reales que duelen. Porque contienen noticias que son difíciles de asimilar. En muchos casos son historias de todos los que han sido negados y borrados por las narrativas oficiales o autorizadas mediáticamente. Historias de los que se atrevieron a soñar, despojados de intereses malsanos, de los que pagaron con su vida, cortada, eliminada o negada, el precio del olvido, y de los que aún hoy, décadas después, no esperan a que el mundo les haga justicia, porque saben que no hay leyes escritas para esas verdades. Son ausencias que faltan y que siguen ocultándose de la persecución derechista.
El caso de “Silvia” y “Pacholo” no es el único, aunque sea uno de los más famosos. Hay otros compañeros que lograron escabullirse en medio de la feroz persecución. En su convicción no encontraron, ni tienen hasta la fecha, motivos para presentarse. Se llega a saber de ellos porque fueron conocidos, se sabía de su existencia, participaban junto a muchos más, y sin embargo, rara vez se encuentra algún signo de que sobreviven, no exigen ni siquiera que se mencione su nombre, su alias, su seudónimo, no se encuentran en un “tiempo suspendido”, como muchos pueden creer, son en todo caso “sujetos suspendidos”, en cuanto a que se rompió algo en su desarrollo.
Por encima de todo, entienden que la libertad significa, la formulación consciente de las condiciones sociales de existencia, el autodesarrollo individual, plasmado en la soberanía de gestionar su propia muerte. No están vivos porque el estado los haya protegido. Ni siquiera esperan a ver el funeral de su supuesto cadáver.
Compañeros fallecidos de Jalisco, que nunca fueron detenidos, y desconocidos por las fuerzas represivas: Irma Bustamante Zarate, “Miriam”, fallecida en 07/15; Raúl Parra Becerra, “El whisky”, fallecido en 2021; Gilberto Rea Hernández, fallecido en 10/22; Carmen del Rocío López Orozco, “la gata”, fallecida en 10/22; José Luis Carrillo Gutiérrez, “el vaca”, fallecido en 12/23; José Héctor Ochoa Limón, “el bombero”, fallecido en 08/26.
Militantes de la LC23S, de Jalisco, que aceptan que se escriba su alias: Dr. José Luis Torres Ontiveros, “Andrés”; la dirigente del comité obrero “Rebeca”; los militantes Francisco, “El perro”; Jorge Madrigal, “El greñas”; “El Pelón” de la constitución; “El zague” de Oblatos, la brigadista Martha…
Militantes de LC23S que cambiaron su nombre y frecuentan eventos políticos: Francisco Javier Márquez Guzmán, “El full”; Graciela Zamora, “Martha”; José Luis Andalón Valle, “Miguel Ángel”, Graciela Mijarez, “Lety”.
Se ha escrito mucho sobre la fama de la enorme pandilla de los vikingos y se ha reconocido su presencia en decenas de barrios y escuelas. De las múltiples brigadas que se crearon bajo su fama solidaria destacan Brigadas de las colonias populares San Andrés, Santa Tere, Analco, la colonia Morelos, las Juntas, San Onofre, la Constitución, la Palmitas, Empresas como la fábrica de herramientas, la fábrica de calzado Canadá, la empresa Motorola, diferentes escuelas y facultades de la UdeG. Sin embargo, aún son escasas las narrativas sobre los múltiples luchadores sociales que surgieron de su seno.
La existencia de compañeros que sobreviven a toda forma y tipo de represión nos confirma que no existen victorias absolutas en el movimiento de la historia hacia el progreso y las transformaciones. La llamada guerra sucia no tuvo un final definido por la sencilla razón de que la represión quiso borrar y desaparecer todo rastro de oposición comunista, lo cual resultó una tarea imposible. La gran mayoría de los caídos durante la guerra sucia no tuvieron finales heroicos, ni murieron o desaparecieron en medio de tragedias comprobables.
En movimientos relevantes suele ocurrir que muchos participantes nunca son identificados, llegan a ser parte del reservorio de la memoria colectiva que sin expresarse abiertamente contribuyen a mantener viva una tradición, una lucha, una resistencia. Son personas que en lo general, serian parte de la masa anónima que llega a determinar la continuidad de proyectos no concluidos. Son parte del frente silencioso que no necesita funerales heroicos.
Existen fenómenos sociales difíciles de entender, muy complejos, que requieren explicaciones más amplias. Este puede ser el caso de los compañeros que no han sido registrados en ningún listado como participantes del movimiento armado, o como dignos recibidores de amnistías, a las que ellos mismos han rehuido o simplemente se han mostrado en forma silenciosa, sin reclamo alguno. Estos compañeros son parte del recurso humano que ningún leguleyo puede ni siquiera afirmar que se necesita que existan, que se demuestre que nacieron de alguna madre o que tienen familiares, padres, hermanos, primos, amigos. Son personas que se han mantenido en silencio. Es muy sabido que el silencio también puede ser un significante. Aunque parece vacío puede ser una expresión muy elocuente.
La solidaridad es la necesidad del oprimido, los intereses son propios de los opresores. La solidaridad se viste de individualidad cuando se unen al realizar los cambios sociales. “Silvia”, “Pacholo”, todos los camaradas y compañeros, todos los “sujetos suspendidos” debido a la interrupción de sus libertades, son en su esencia, solidarios.
De acuerdo con Gramsci: “El único imperativo categórico de los comunistas, su única norma, es la solidaridad: ¡proletarios de todos los países, uníos!”
FUENTES DOCUMENTALES
- Vicente Ovalle, Camilo “Tiempo Suspendido. Una historia de la desaparición forzada en México 1940-1980”. Bonilla Artigas editores, Cd de México. 1919
- Ceballos Ramos, Enrique “Rebelde Idealista. Constancia “Cony” Caraballo Bolin 1949-1973”. Editorial Tierra de Letras, Colima. 2026
- Revista “Trinchera Universitaria” Archivo de la resistencia
- Periódico del Coco del FER “Vikingos”. Archivo de la resistencia
- Periódico “Militante Proletario”. Archivo de la resistencia
- Publicaciones de la “Unión de Lucha Comunista.” Archivo de la resistencia
Por: Armando Rentería Castillo
Guadalajara, 26 de agosto de 2026
Galería de imágenes