No cumple compromisos de campaña y criminaliza la lucha de la CNTE
La CNTE tiene claro que la sola desaparición de la USICAMM no permitirá recuperar los derechos laborales arrebatados a los trabajadores de la educación por la Reforma Laboral Educativa de Peña–AMLO, por lo que es necesario abrogarla.
Cuando estaba en campaña electoral, la presidenta de la república, Claudia Sheinbaum Pardo, le prometió al magisterio agrupado en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que abrogaría la Ley del ISSSTE de 2007 y la Reforma Educativa, además que desaparecería la USICAMM.
Ninguna de las tres demandas se ha cumplido, por lo que la exigencia se mantiene. En el colectivo magisterial “Conciencia” (Valle de Toluca) tratamos de ir al fondo en ambas direcciones, reflexionando sobre las razones por las cuales la CNTE mantiene sus demandas y tratando de encontrar las razones por las cuales la presidenta no quiere o no puede cumplir lo que prometió.
A continuación, exponemos los resultados a los que llegamos.
¿Por qué la CNTE insiste en que debe abrogarse la Ley del ISSSTE de 2007?
En la Coordinadora hay claridad en que los docentes tienen derecho a una pensión solidaria y, el sistema o régimen de cuentas individuales (AFORES) los priva de ello. Se mencionó el testimonio de docentes recién jubilados que están en el régimen de Cuentas Individuales, estos refirieron que en las AFORES se les niega el período prejubilatorio a que tienen derecho como trabajadores federalizados al momento del retiro y, al calcularse su pensión con base en sus propias aportaciones al ISSSTE, algunos no alcanzan pensión y otros reciben una pensión de miseria. Por eso, para no perder su derecho a una pensión solidaria, están de acuerdo en que se le exija a la presidenta que cumpla la promesa que le hizo al magisterio en tiempos de campaña electoral.
¿Por qué la presidenta no cumple su promesa de campaña de abrogar la ley del ISSSTE?
Se señaló que se debe a los compromisos establecidos con la clase empresarial. Las AFORES significan altos ingresos para los capitalistas, son una especie de gallina de huevos de oro que da lugar a grandes niveles de acumulación capitalista. Si la presidenta de la república derogara esa reforma, la clase empresarial reaccionaría ferozmente contra su gobierno, de por sí ya lo está haciendo. Como no quiere aumentar la confrontación con los grandes capitalistas buscó, políticamente, desviar la atención presentando el argumento de que ante su gobierno están coincidiendo la extrema derecha y la extrema izquierda, que la CNTE es una aliada de la derecha. Fue una llamarada que luego se desvaneció.
¿Por qué la CNTE mantiene su demanda por la abrogación de la reforma educativa de Peña Nieto?
Porque si bien AMLO la abrogó y promulgó una nueva, en esencia, mantuvo todos los aspectos laborales de la ley abrogada. Con la nueva ley, igual que con la anterior, los trabajadores de la educación no gozamos de las prestaciones y condiciones establecidas para toda la demás clase trabajadora mexicana, tenemos más desventajas. Es imprescindible la abrogación de la Reforma Laboral Educativa de Peña-Amlo para recuperar los derechos laborales que se nos arrebataron y, ubicar nuestras condiciones a la par de toda la clase trabajadora.
¿Por qué la presidenta mantiene la reforma educativa?
Porque tanto ella, como AMLO, no representan a los trabajadores; él nunca lo ha sido de ideología proletaria y ella, quizás lo fue en sus momentos de líder estudiantil, pero ya no lo es. Ninguno de los dos se considera neoliberal, pero ambos han mantenido la economía del país dentro de ese modelo. Su lucha ha sido contra la corrupción y han tratado de mantenerse al “centro”, dándoles a unos y a otros, para evitarse problemas; eso se llama conciliación de clases. En lo que se refiere a la educación, han impulsado algunos cambios, a nivel de la educación superior, por ejemplo, el CONACYT pasó a ser CONAHCYT, para incluir las humanidades y fortalecer la investigación social, así como para reorientar los recursos económicos, excluyendo a las empresas y a las instituciones educativas privadas. Pero ninguno de los dos, se ha animado a tocar a fondo los aspectos laborales para no enojar al sector capitalista empresarial. Los asalariados de la educación aspiran a recuperar la plaza base, pues es lo único que garantiza estabilidad laboral.
¿Por qué la CNTE insiste en que desaparezca la USICAMM?
La CNTE tiene claro que la sola desaparición de la USICAMM no permitirá recuperar los derechos laborales arrebatados a los trabajadores de la educación por la Reforma Laboral Educativa de Peña–AMLO, por lo que es necesario abrogarla.
¿Por qué la presidenta solo ofrece desaparecer la USICAMM?
Este ente gubernamental tiene la función operativa de organizar los mecanismos de ingreso, promoción y ascenso de manera individual; la presidenta no ofrece eliminar esos mecanismos sino trasladarlos a un nuevo órgano evaluador (el nombre es lo de menos), con lo cual mantiene todo igual. Lo que significa que se seguirán afectando los derechos profesionales y económicos de los trabajadores, pues prevalecerá la estratificación salarial violentando la fracción VII del Artículo 123 constitucional que establece que “A trabajo igual corresponderá salario igual, sin tener en cuenta sexo, género ni nacionalidad”.
Durante 20 días, a partir del 1 de junio de 2026, los militantes de la CNTE llevaron a cabo intensas y combativas movilizaciones en la ciudad de México y en diversas entidades del país e iniciaron una huelga nacional exigiendo diálogo con la presidenta para lograr la satisfacción de sus demandas. La mandataria, en vez de escucharlos, procedió, en sus conferencias mañaneras, a descalificar y difamar el movimiento magisterial: “solo son unos cuantos trabajadores de la educación los que se movilizan”.
En sus declaraciones, enfatizaba que había constante diálogo, pero no solucionaba nada. Nombró interlocutores gubernamentales a Rosa Isela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación; Mario Delgado Carrillo, secretario de Educación Pública y Martí Batres Guadarrama, director general del ISSSTE, los que solo administraron la protesta magisterial sin resolver las demandas planteadas. Fueron ellos los que, con el fin de desviar la atención, presentaron como una solución total al descontento de la CNTE, la desaparición de la USICAMM.
Fue evidente la cerrazón del Estado y la campaña de calumnias, denostación y linchamiento mediático del gobierno federal hacia la CNTE. El uso de la fuerza pública para controlar e intentar frenar las movilizaciones de la CNTE fue una característica de los gobiernos neoliberales, el gobierno morenista continuó con esa política al atacar a los trabajadores de la educación con gases lacrimógenos y golpes, aunque en el discurso se dice lo contrario.
Actualmente la presidenta amenaza con resolver el conflicto consultando a cada trabajador de la educación sobre la desaparición de la USICAMM. Es ampliamente conocido que para ese tipo de consultas el gobierno federal usa toda la estructura educativa y al charrísimo sindical, bajo un formato amañado y tendencioso que sólo favorece los intereses del Estado. De esa manera, piensa justificar la creación del nuevo organismo evaluador que mantendrá la individualización de las relaciones laborales para que todo siga como estuvo durante los gobiernos abiertamente neoliberales.
No cabe duda de que, esta vez, la actitud de la presidenta está impregnada de soberbia. Durante la campaña electoral se comprometió con el pueblo, pero ya en el poder no le cumple, no lo escucha, no lo atiende y lo traiciona. El magisterio democrático nacional es pueblo y no tiene el mínimo de sencillez para dialogar con él, para explicarle de frente por qué no es posible que cumpla lo que le prometió.
El magisterio consciente que lucha en las calles por mejorar su situación de vida es pueblo y no merece ese trato. El magisterio y otros sectores sociales que reclaman justicia son parte de esa trinchera que la llevó al poder, y con esa política de oídos sordos está perdiendo su reconocimiento.
La lucha de la CNTE continuará porque es una lucha justa y legítima como han sido sus luchas a lo largo de sus 46 años de existencia. Es preciso tener presente que, hoy por hoy, se ha intensificado la lucha de clases; está claro que los trabajadores enfrentamos un sistema capitalista que actúa bajo la hegemonía del capital financiero que sólo desea acumular más riqueza, y que para ello cuenta con un gobierno que no quiere enfrentarlo, que se niega a afectar sus intereses y que busca a toda costa frenar el descontento de los explotados y oprimidos sin resolver sus demandas más sentidas.
Tomado de: Colectivo “CONCIENCIA”. Valle de Toluca. Junio de 2026.
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